Desde septiembre de 2001 la Academia de
Logística se ha convertido en el mayor centro de enseñanza
y formación del Ejército de Tierra con más de 2.000
alumnos anuales, 100 profesores y 88 planes de estudio diferentes de formación
y perfeccionamiento.
Ubicada en Calatayud en las instalaciones
del antiguo Instituto Politécnico del Ejército (IPE)
nº 2, la Academia reúne las tareas que hasta entonces
desarrollaban tres centros: el propio IPE 2, el Instituto Politécnico
del Ejército nº 1 de Madrid, y la Escuela de Logística
de Madrid.
Después de dos años en marcha, falta muy poco para
completar el proceso de integración. Sólo las especialidades
de Metalurgia y Automoción para suboficiales y las de chapa
y soldadura y mantenimiento de vehículos destinadas a tropa
profesional permanecen todavía en Madrid, aunque está
previsto que pasen a Calatayud a lo largo de 2004. En septiembre
de 2005 la Academia funcionará ya a pleno rendimiento y comenzará
el curso académico con la totalidad de las especialidades.
Este proceso de concentración responde a un programa de
racionalización de la enseñanza militar que pretende
reducir costes y potenciar una enseñanza más eficaz.
El mayor ahorro se obtendrá en los capítulos de mantenimiento
de infraestructuras y en el de personal, lo que permitirá
incrementar las inversiones en equipamiento y formación.
Por un futuro profesional
La Academia cuenta con alojamiento para 2.300 alumnos, 40 aulas,
más de treinta laboratorios y talleres donde se alternan
las clases teóricas y la formación práctica
permanente con los equipos y el material que los futuros especialistas
se encontrarán en las unidades de destino.
En la nave de Instalaciones se levantan cada año tabiques,
se alicatan baños, se ponen cocinas. una vivienda completa
que se derribará al inicio del curso siguiente para que los
alumnos empiecen otra vez desde el principio, desde el primer ladrillo.
La calidad de vida de la tropa profesional es una de las prioridades
de la Academia. En uno de los extremos de su extenso perímetro
se agrupan las instalaciones deportivas: tres pistas de tenis, tres
canchas de baloncesto, dos campos de fútbol sala, un gimnasio,
un polideportivo y una pista de atletismo.
Testimonio
Director de la Academia de Logística
General de brigada Pinto Sánchez Mayoral
¿Qué beneficios ha supuesto la creación
de la Academia?
Fundamentalmente, dos. El primero, la racionalización del
gasto. Disponer de un único centro docente donde se concentran
todas las instalaciones hace posible que con un menor coste podamos
ofrecer más atención al alumno y más calidad
de formación. El segundo, quizás el más importante,
es la convivencia. Por aquí pasan todos los especialistas
de las Fuerzas Armadas. Comparten experiencias durante un largo
periodo de tiempo en el que se forman como soldados, como ciudadanos
y se conocen entre ellos. Muchos se harán grandes amigos
y, sobre todo, adquirirán un conocimiento general de todas
las especialidades, y no sólo de la suya, lo que más
adelante en el trabajo diario en las unidades se reflejará
en una mayor coordinación.
¿Cuáles son ahora los retos más inmediatos?
Me gusta hablar siempre de un triple objetivo. Terminar las mejoras
de infraestructuras de alojamiento e instalaciones docentes, unificar
todas las enseñanzas y, por último, proyectar hacia
el exterior la Academia para darla a conocer en el ámbito
nacional e internacional. Estamos trabajando a buen ritmo con la
esperanza de que en septiembre de 2005 podamos comenzar el curso
escolar con todas las especialidades, las ya existentes aquí
y las que todavía se encuentran en Madrid, en el antiguo
Instituto Politécnico nº 1. No estamos al 100 por 100,
pero no cabe duda de que el gran esfuerzo ya está hecho.
El Instituto Politécnico estuvo siempre muy vinculado a Calatayud.
¿Cómo ha recibido esta localidad la creación
de la Academia?
Con mucho entusiasmo. Efectivamente, es una estrecha y magnífica
relación la que mantienen los Ejércitos con Calatayud,
una relación que ahora ha mejorado. Hay un dato muy significativo,
el alumnado y el personal del centro representan casi el 10 por
100 de la población de esta ciudad. Hablamos de un grupo
de gente muy joven que consume, que gasta, y que alquila. De hecho,
el alcalde ya ha dicho en alguna ocasión que la Academia
es la primera empresa de Calatayud.